Los seguros de vida y el pago de la hipoteca: salvando la economía de las familias

Muchos tal vez no lo sepan, pero las aseguradoras ofrecen una buena alternativa para que cualquier familia que esté pagando una hipoteca cuente con la protección necesaria si, por motivos de fallecimiento, no puede seguir haciendo frente a las cuotas del banco.  

Para explicar lo que estamos hablando, hay que empezar diciendo que no existe ninguna ley que obligue a contratar un seguro de vida a quienes tengan una hipoteca, pero tampoco hay nada escrito que les impida contratar una. Para cualquier persona, asegurar la estabilidad económica de su grupo familiar es una prioridad, y dentro de esta lógica dichas pólizas se transforman en una herramienta útil.         

 

seguro_vida1

Los datos de la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA) son claros: cada año mueren 2.400 personas que tienen contratada una póliza de vida, lo que significa que sus respectivas familias pueden respirar tranquilas sabiendo que cuentan con una protección sólida que les permitirá pagar su hipoteca sin tener que pasar por aprietos económicos.

El hecho es el siguiente: los seguros de vida con cobertura por fallecimiento que se contratan al momento de firmar una hipoteca, protegen el patrimonio de los deudos del titular de la póliza que figuren como beneficiarios. De esta forma, la deuda hipotecaria queda saldada, el banco obtiene su dinero, y la familia no tiene que pasar por la angustia que significa hacerse cargo de los pagos sin contar con una buena fuente de ingresos.        

 

seguro_vida2

Sin embargo, antes de contratar un seguro de vida hipotecario conviene tener en cuenta algunos factores:

  • Las primas s mensuales pueden variar entre un 10 y 30% euros al mes.
  • Son seguros que no varían según el tipo de inmueble, sino que en base a quién lo contrate.
  • En caso de dos cónyuges sólo protege a uno o a los dos.
  • Si la suscripción es doble y fallece uno de los cónyuges, el beneficiario automáticamente pasará a ser el que queda con vida.
  • Si el titular de la hipoteca muere, el heredero está en la libertad de aceptar la vivienda sólo si le conviene.  

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *