Liderazgo en las empresas: motivación y movilización

infojobs - executive_PEl mundo cambia a pasos agigantados cada año, gracias a la irrupción de las tecnologías de la comunicación. Las comunicaciones instantáneas a lo largo de todo el planeta han fomentado no solo una globalización económica, sino también un cambio de paradigma, un caldo de cultivo para la colaboración entre personas y la democratización de los procesos, merced al pensamiento en red que surge de Internet.

Liderazgo en las empresas

Las empresas no pueden ser ajenas a todo ello, o se verán abocadas a un fracaso a corto plazo. Las nuevas habilidades de los directivos que se demandan hoy en día incluyen no solo estar al tanto del manejo de las tecnologías, sino muy especialmente de ser capaces de empatizar con compañeros y clientes, saber trabajar en equipo y poder liderar a las personas, cada uno dentro de su ámbito de trabajo.

Y es precisamente aquí, en el campo del liderazgo en las empresas, donde se han removido más los cimientos conceptuales en los últimos años. La idea de líder ya no se aplica solo a aquellos que ostentan un cargo de renombre o a aquellos que van día y noche con chaqueta y corbata. Un líder se entiende hoy como alguien que es capaz de movilizar y motivar a aquellas personas que están en su entorno, sin importar su puesto de trabajo ni su experiencia. Es una condición personal, un ánimo especial de querer hacer las cosas bien y de trabajar, capaz de contagiar al resto del mundo. Así, de este modo no sería un liderazgo de ordeno y mando, sino uno sin órdenes estrictas, de predicar con el ejemplo, podría decirse. 

Porque a fin de cuentas emprender no es ponerse una etiqueta, ni acudir a eventos de emprendedores. Es proyectar una idea, ponerla en marcha y saber rodearse de los mejores para hacer un trabajo colectivo que cumpla unos objetivos marcados. Es un compromiso constante con el trabajo y la responsabilidad. En definitiva es, ante todo, una actitud de puertas hacia dentro, más que una imagen de puertas hacia fuera. Más que venderse como emprendedor, son los actos y los éxitos (con sus inevitables fracasos) los que deben hablar por uno mismo. Es el nuevo liderazgo que se exige hoy en día para triunfar. Menos palabras y más hechos, menos porcentajes y más personas.

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