Acerca del rescate bancario y de lo que se viene

El rescate de la banca y lo que se viene

El rescate de la banca y lo que se viene.

Después de que ayer se conociencen los resultados de las auditorías externas hechas a la banca, la sensación que ha quedado en el ambiente es por lo menos extraña. Por un lado, el Ejecutivo está obligado a realizar formalmente la petición de ayuda a más tardar el lunes –pero seguro que se realizará entre hoy y mañana- , y por otro, existe la percepción de que falta dar claridad de una vez por todas al escenario financiero del país.

Acerca del rescate bancario

Y no faltan motivos para lo recién mencionado. Si hay algo que nos han enseñado los hechos, es que no toda la banca española merece ser rescata. Entre los especialistas se ha instalado la convicción de que en España existen bancos para los que es mejor la caída absoluta, debido a su poca rentabilidad y al paupérrimo estado de sus cuentas.

Se cree que lo mejor es que la ayuda que se entregue sea focalizada en las entidades que realmente tengan posibilidades de sobrevivir y en esto hay muchas voces que concuerdan. Sin embargo, esto es sólo una parte de la nueva situación que no sólo se abre para España, sino que para todo el resto de la UE.

Es cierto que Alemania cuenta con el irrestricto apoyo de sus países lacayos: Holanda, Suecia, Finlandia y otros pertenecientes a la parte oriental del continente. Sin embargo, también es verdad que Ángela Merkel está siendo presionada y aislada por países con más peso, como Francia y EE.UU. La perspectiva calvinista que la canciller alemana ha pretendido dar a la economía del continente, está colmando la paciencia de varios de sus socios.

Si lo que se busca es la germanización de Europa, Merkel lo lleva difícil. Ella tampoco se libra de las críticas, en especial cuando se trata de evaluar la manera en que ha manejado la crisis, estrategia que ha obtenido resultados, por decir lo menos, patéticos. Esto ha sido recordado ayer por Christine Lagarde.

En un estilo inusualmente directo, la mandamás del FMI ha dicho que se hace necesario canalizar la ayuda europea directamente a los bancos. De esta manera se evitaría que la deuda pública de España –y, eventualmente, la de Italia- crecieren de manera desorbitada y se terminase por llevar a dichos países al colapso, catástrofe que inevitablemente salpicaría al resto del continente.

Pero Merkel es tozuda. Habré que ver qué ocurre en la próxima reunión del Eurogrupo y, meses después, en las elecciones alemanas donde Merkel se jugará la relección.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *