Inversiones españolas en el exterior: a ritmo estable

A pesar de las conocidas vicisitudes económicas, las posibilidades de inversión de las empresas españolas en el exterior no se han visto amenazadas en cuanto a su potencial. Se pueden mencionar algunos ejemplos de países que ofrecen considerables posibilidades, ya sea por una historia de inversiones españolas en un sitio específico, o por lo atractivo de algún nuevo mercado.

Tres casos a mencionar

Bulgaria es el ejemplo de un país que ha pasado de ser un mercado poco atractivo a otro que acapara un considerable capital extranjero por concepto de inversiones. Hasta 2002 el monto español que ingresaba al país era aproximadamente 1,4 millones de euros, muy lejos de los 284,6 contabilizados en 2007; esta cifra coloca a España en el cuarto lugar de inversores extranjeros en dicha nación. Según el Banco Nacional de Bulgaria los rubros en que se concentra el capital son el metalúrgico, textil, inmobiliario y hotelería, entre otros.

El ritmo de progresión de la inversión española en Marruecos en 2007 fue de 10.5% aprox. centrándose de preferencia en el sector textil, área en la que España encabeza la lista de capitales. Se estima que el monto de negocio en este caso es de 30 mil millones de Dirhams (moneda marroquí). Otros sectores que están siendo explorados por empresarios españoles son turismo, construcción, agroindustria y calzado. Algo a tener en cuenta es el 15% de tasa media de crecimiento de intercambio comercial entre ambas naciones.

El caso de China es el más conocido por el tamaño y las posibilidades que ofrece. España compite junto a la mayoría de las economías mundiales por trozos de este mercado y al parecer consolida una posición ventajosa. Si se toma en cuenta que las estimaciones de inversión para 2008 superan los 700 millones (520 por flujo de capital desde España, 200 por incremento del mismo), que son aproximadamente 450 las empresas españolas que operan en el “gigante asiático”, y los 1000 millones de dólares que España ha comprometido en negocios desde hace unos cinco años, se poseen razones para ser optimistas.

Rumania es, tal vez, uno de los países del este que más favorece la inversión extranjera; recién integrado a la Comunidad Europea y poseedor de un sistema político y económico estable, ya perfila directrices para atraer mayores montos de capital español. Dentro de esta estrategia se halla el Foro de Inversiones y Cooperación Hispano-Rumano, que por estos días (23 y 24 de abril) se efectúa en Bucarest. Sesenta empresas españolas, 150 rumanas, 370 reuniones bilaterales y representantes de sectores diversos como el de la construcción, energías renovables, industria auxiliar de coches e ingeniería, buscan profundizar los lazos comerciales entre ambos países.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *