ING Direct o cómo conseguir que un banco nos caiga simpático

Acerca de ING

Acerca de ING.

Hay estrategias de comunicación que triunfan simplemente porque el mensaje y el producto responden a las expectativas del cliente. Así podríamos explicar el éxito en términos de comunicación de un banco como ING Direct. Y no hablamos no de cualquier banco, sino de un banco que después de 150 años de historia decidió hacer un nuevo tipo de banca pensando en los nuevos tiempos.

Desaprendieron lo aprendido, desinventaron lo inventado. Tomaron otros caminos para terminar convirtiéndose en el banco online por excelencia, en un nuevo tipo de hacer banca en el que “tenemos que ganar… todos” y en el que tú eres el dueño de tu dinero, motivo por el cual puedes entrar, salir, coger y dejar. Hasta la fecha dos millones y medio de personas han aprendido que les gusta hacer “fresh banking”, otros tantos sabemos lo que es la cuenta Naranja, otros tantos saben que aquí no se negocia puesto que no hay comisiones y todos o casi todos sabemos que no tiene letra pequeña.

“Es fácil, no me cobran ni una sola comisión, son súper resolutivos y total, ¿para qué quiero yo una oficina si no tengo tiempo ni escaparme de la mía ni un segundo?” Esta frase, que podría formar parte de cualquiera de sus anuncios-testimonio corresponde, en realidad, a mi amiga Laura. Clienta del banco desde hace ya cinco años, mi amiga es la mejor agente de prensa que pudiera desear ING.

¿Que por qué? Porque confío en Laura, que sin quererlo se ha convertido en la mejor evangelizadora de su banco. Que sin ella pretenderlo se ha convertido en el mejor spot y la mejor estrategia de comunicación que ni ellos mismos hubieran imaginado tener con coste cero y credibilidad 100.

En este caso, y a pesar de que es un banco que presta mucha atención en poner en valor toda la filosofía de banco transparente, innovador, joven, respetuoso, serio a pesar de ser ‘guay’, son sus clientes, esos a los que hemos dicho que no vamos a cobrarles comisión y no se la cobramos, quienes se convierten en los grandes valedores de ING Direct. De nada serviría que desde el departamento de comunicación se dejasen los cuernos pensando en qué decir si lo que dicen es una patraña.

Tocado por esa varita de los bancos que caen bien (empresa nada fácil), es en esta manera en la que ING comunica lo que los demás piensan exactamente donde reside el éxito de un banco que a pesar de los difíciles momentos en los que vivimos, sigue convenciendo y creciendo. Sin letra pequeña y de buen rollo. Como su comunicación. Todo encaja. Nos cae bien pero no solo por lo que nos cuentan, sino por lo que transmiten y porque ambas cosas andan de la mano, éxito de su alabada y estrategia de comunicación.

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