La importancia de los gastos en el momento de la inversión

La importancia de los gastos en el momento de la inversiónCuando se trata de realizar una inversión hay que estar atentos a las tasas ya que, aunque parezcan muy bajas, a largo plazo absorben una parte sustancial de la rentabilidad. En este sentido hay que decir que la frase “el éxito empieza con la compra”, también es válida al momento de realizar una compra de fondos de inversión. Se puede decir que cuanto más bajo son los costes de entrada más rápido se consiguen ganancias, porque a diferencia de lo que comúnmente se cree, las diferencias en las tasas de compra son a veces enormes, por lo que una comparación puede valer la pena.

Inversores y los gastos de inversión

Hace un tiempo, la compra a través de la sociedad de inversión de capitales era la única manera de pedir fondos, sin embargo desde hace varios años muchos fondos se pueden comprar y vender en los mercados de valores, aunque antes de incursionara en el mercado nacional de otro país es conveniente aprender a comerciar y actuar en un mercado español.

Cada día son más los inversores que dan órdenes de bolsa a través de bancos directos, ya que muchos de ellos ven la ventaja en el hecho de saber de antemano cuánto tienen que pagar o cuánto reciben por el fondo. En caso de actuar a través de la compañía de fondos, saben el precio exacto sólo después.

Según un estudio realizado en Alemania, por regla general la compra a través de la bolsa de valores sólo vale la pena a partir de un volumen de 1.000 euros. En caso de negocios online, los descuentos sobre el agio son estándar desde hace bastante tiempo.

Incluso algunos bancos directos y corredores online prescinden de ello por completo, por lo que el efecto de ahorro es enorme. Por ejemplo, quien compra un fondo de acciones de 10.000 euros de un vendedor equivocado, en nada paga un aumento del 5%, lo que significa que 500 € van al banco y sólo 9.500 € son realmente invertidos en el fondo. En 20 años la desventaja de 500 euros se convierte en una desventaja de 2.300 euros. O sea si el interesado hubiera podido invertir 10.000 euros y suponiendo un rendimiento promedio de ocho por ciento anual, el valor final sería alrededor de 46.600 euros en lugar de 44.300 euros.

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