¿En qué puedo invertir mi dinero?

Si tenemos un capital ahorrado y queremos sacarle partido, existen muchos productos financieros en los que podemos invertir nuestro dinero y  con los que podemos obtener beneficios. A continuación evaluaremos las distintas posibilidades que tenemos a la hora de invertir, a partir de una clasificación de los tipos de inversión en función de distintas variables.

Tipo de renta

Existen dos tipos de inversiones según el tipo de renta:

Inversiones de renta fija: son aquellas cuyos rendimientos son fijos, es decir, no dependen de las fluctuaciones del mercado, por lo que podemos saber desde el principio lo que vamos a ganar con ellas. Por otro lado, su rentabilidad es menor que la de inversiones de renta variable. Este tipo de inversión está indicada para personas que no se quieren arriesgar a perder dinero, pero que, a la vez, quieren unos beneficios.

Inversiones de renta variable: al contrario que la anterior, el rendimiento de la renta variable es imposible de saber, pues va a depender del mercado. Con ellas, el inversor se arriesga a perder mucho dinero. Sin embargo, éste puede obtener unos beneficios mucho mayores que con las inversiones de renta fija.

Plazo

invertir dineroDependiendo del tiempo que dura la inversión, podemos distinguir entre:

Inversiones a largo plazo: son aquellas que pueden durar varios años, incluso décadas. Para realizar una inversión de este tipo se necesita un capital inicial. Como punto a su favor se puede decir que, a pesar de que requieren más tiempo que las demás inversiones, suelen reportar unos rendimientos mucho mayores.

Inversiones a corto plazo: el capital invertido se puede recuperar en unos meses. Se trata de la opción más líquida de todas y la que conlleva menos riesgo. Como contrapartida, es la que menos remuneración puede generar.

Inversiones a medio plazo: se encuentran a medio camino entre las inversiones a largo y corto plazo. Resultan atractivas para aquellos inversores que quieren conseguir más beneficios que con las inversiones a corto plazo, pero que no quieren tener que esperar tanto como con las inversiones a largo plazo para recuperar el dinero.

Productos financieros

Po último, podemos distinguir muchos tipos de inversiones según sus características propias. Así, podemos invertir en:

Acciones: son títulos de propiedad de una empresa. Se trata de títulos de renta variable que otorgan al inversor distintos derechos.

Cuentas remuneradas: son aquellas cuentas con las que podemos obtener rendimientos por el simple hecho de depositar nuestros ahorros en ellas.

Depósitos a plazo fijo: son parecidos a las cuentas remuneradas, sólo que aportan mayores rendimientos al inversor y tienen un plazo de duración también mayor.

Bonos: son títulos de renta fija emitidos por empresas públicas o privadas. Tienden a ser como mínimo de un año, y reportan beneficios, siendo al mismo tiempo bastante seguros.

Conclusión

Finalmente, cabe decir que cada inversor puede tener intereses o preferencias distintas y que, en base a ello, debe decidir cuál es el tipo de inversión que más le conviene. Por ello, recomendamos evaluar todas las opciones que hay para quedarnos con la que vaya mejor con lo que buscamos.

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