España, la economía y las decisiones

España y las decisiones

España y las decisiones.

No nos hagamos los suecos. ¿Alguien realmente se extraña de las medidas que está tomando el Gobierno? ¿Alguien puede poner cara de circunstancia frente a cada uno de los recortes presupuestarios, como si jamás se le hubiese pasado por la cabeza algo así? No, ninguno de nosotros puede. Todos tuvimos claro lo que se nos venía encima cuando supimos acerca de la abrumadora victoria del PP en las últimas elecciones generales. Si la economía ya nos mostraba su lado duro, ahora deberíamos prepararnos para un largo periodo de vida espartana.

Rajoy y el misterio

Y así ha sido. Como si se tratase de una profecía autocumplida, desde que Mariano Rajoy se hizo con el Ejecutivo el país ha visto pasar un continuo de medidas que, según aquellos que manejan la economía, están destinadas a estabilizar las finanzas y recobrar la confianza de los agentes externos. El abaratamiento del despido, el incentivo de la contratación de jóvenes a través de contratos basura y una batería de medidas diseñadas a gusto de los empresarios, han dejado a los ciudadanos en una triste situación.

Por supuesto, Ángela Merkel, Nicolás Sarkozy y todos los que se supone manejan la economía de la Unión Europea, aplaudieron las decisiones del Gobierno de España. No podía ser de otra manera. Sin embargo ninguno de los “genios” que dirigen al continente ha concebido algún plan para estimular el consumo. Y si hay algo cierto, es que ningún tipo de régimen democrático sobrevive si la gente no cuenta con poder adquisitivo. De otra forma, lo único que hacemos es acercarnos al fin aún más rápido.

La primera referencia al respecto –al menos en público- hecha por el jefe de Gobierno, la hemos conocido hoy. En el marco de la Cumbre para la seguridad atómica que se está realizando en Seúl, Rajoy ha adelantado que el presupuesto para los ministerios se reducirá entre un 14% y un 15%, que el sueldo de los funcionarios se congelará en 2013 y que se intentará que la nueva oleada de reformas no afecte la capacidad de consumo de las familias.

Según los especialistas, estas palabras indican que no se subirán los impuestos que afecten al poder adquisitivo. No sabemos si los resultados de las recientes elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias han tenido algo que ver en estas palabras, pero lo que parece ser cierto es que algunas decisiones importantes dependían de quién se alzaba con la presidencia de las mencionadas autonomías. Ahora hay que esperar a que el presidente del Gobierno dé a conocer los presupuestos para el año. Seguro que nos sorprenden con algo.

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