El FEEF, el BCE y la economía de Europa

Acerca de la economía del continente

Acerca de la economía del continente.

Siendo claros, la posición que han asumido los países que integran la Unión Europea frente a la crisis deja mucho que desear. Podemos tener todos los motivos del mundo para culpar a la banca, a los especuladores, a quien queramos, de la actual situación que atraviesa la economía global, pero hay que admitir que de no mediar la actitud medrosa de las autoridades del continente, podríamos avanzar algo más.

La UE y las soluciones para la crisis

Este argumento fue uno de los más usados en las conversaciones que se mantuvieron en los corrillos de la asamblea del FMI celebrada en Washington este fin de semana, que coincidieron con los que se escucharon a lo largo de la reunión de ministros de Economía de los países que integran el G 20. El hartazgo con la indecisión europea está creciendo.

Lo recién expuesto, junto con las declaraciones del presidente Barak Obama en las que dejó en claro que no está dispuesto a continuar pasando de la actitud de las autoridades de la UE frente a la situación de la economía global y en especial de cara a la entrega de los paquetes de ayuda a Grecia, parece que han tenido algún efecto. Es lo que se desprende de las últimas declaraciones hechas por la Comisión Europea. Los inversores lo agradecerán.

Este organismo ha dicho que se halla buscando las maneras de destrabar las negociaciones para aumentar el fondo de dinero para el rescate de la zona euro, que ha sido fijado en 440 mil millones de euros. Sin embargo, hay que ser realistas: una cosa es el análisis frío que hagan los especialistas y otra la complejidad de los debates políticos, siempre llenos de intereses egoístas y maniobras dilatorias que pocas veces consideran el interés real de la economía de Europa.

La idea que se está barajando es transformar el FEEF en un organismo con atribuciones para aumentar la capacidad de intervención del fondo de rescate, a través del uso de medios que aseguren la captación directa o indirecta de nuevas cantidades de dinero. ¿Cómo se lograría esto? Convirtiéndolo en una institución con capacidad para obtener liquidez por parte del BCE. De esta manera nuestra economía disfrutaría de algo más de oxígeno… Según los expertos, claro.

Sin embargo, Alemania ya ha dicho que no le gusta esta iniciativa.

Fuente: agencias.

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