Cómo pasar de autónomo a empresario

Muchas personas tienen en mente que un autónomo es tan sólo un autoempleado. Lo cierto es que ésta es sólo una manera de verlo. El autónomo es más bien una figura jurídica, pero no necesariamente tienes que plantearte tu negocio como un trabajo por cuenta ajena en el que tú mismo te pagas la Seguridad Social.

Si quieres pasar de autónomo a empresario, hay algunos aspectos que es importante que tengas en cuenta para hacer que tu negocio crezca y sea sostenible.

Claves para pasar de autónomo a empresario

 No todo el mundo quiere ser empresario, eso hay que tenerlo claro. Ser empresario implica que tu negocio va a ser más complejo, que tendrás que contratar gente, que vas a tener una facturación más elevada (o deberías).

Dicho esto, si quieres pasar de autónomo a empresario debes tener algo en cuenta.

  1. Lo primero es aumentar la facturación. Un autoempleado es una persona que intercambia tiempo por trabajo. Una empresa es un equipo de personas que venden un producto o servicio por un valor, del cual se deduce el salario de los trabajadores y los costes de producción, quedando un margen de beneficio. Todo eso debe tenerse en cuenta para fijar precios. Necesitas tener un nivel de facturación suficiente para pagarte a ti mismo y a tus empleados, lo que implica aportar un valor añadido a tus clientes.

 

  1. Mejora la imagen de tu negocio. Sería importante que dejaras de trabajar en casa, y tuvieras tu propia oficina. Invertir en ordenadores e impresoras, comprar material de oficina, buscar un buen proveedor de cartuchos tinta, adquirir nuevo mobiliario y todo lo que te haga falta para poder tener un negocio autónomo, donde puedas recibir clientes. También tener una marca, un logotipo y unos valores asociados a tu empresa.

 

  1. Cambia la forma jurídica. Si quieres ser una empresa, en algún momento deberás plantearte cambiar la forma jurídica. Dejar de ser un autónomo independiente, para formar una sociedad. Puede ser una sociedad unipersonal, o limitada. Pero lo realmente importante es que ahora tendrás un sueldo de tu sociedad y que no responderás con tu patrimonio porque tu responsabilidad es limitada.

 

  1. Escalar y delegar. A medida que tu negocio sea más complejo y más atractivo para las empresas, no sólo tendrás más facturación. Tendrás que empezar a pensar en escalar y delegar, es decir, en conseguir más clientes y enseñar el procedimiento de trabajo que utilizas para que otras personas puedan ayudarte. En otras palabras, aumentar tu plantilla y/o contratar freelance.

 

  1. Buscar nuevas fuentes de ingresos. Las empresas crecen y crecen, hasta que se multiplican. Puedes buscar nuevas fuentes de ingresos en productos o servicios relacionados con lo tuyo, o incluso invertir en otras áreas, como acciones o bienes raíces. Es hora de pensar también en la internacionalización de tu negocio, y/o en crear una red de franquicias.

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