“Banco malo” para salvar a Dexia

"Banco malo" y Dexia

"Banco malo" y Dexia.

Hace rato que nadie sabe para dónde se dirige la economía de Europa, ni menos la de España, en nuestro caso particular. Hace rato que las crónicas de finanzas están llenas de especulaciones y, la verdad, estoy harto de escribir sobre catástrofes y sobre cómo quienes lucran con este desastre fuerzan a los pueblos a doblegarse a sus antojos. La banca tiene una responsabilidad ineludible en todo esto.

Acerca del “banco malo”

Hace unos meses franceses y alemanes miraban a nuestra banca como si fuese un potencial foco de infección para todos, pero ahora resulta que son sus bancos los que ha comenzado a mostrar signos de putrefacción. El caso del Deutsche Bank lo dejaremos para otro día, porque lo que ocurre con Dexia es lo que nos atrae nuestra atención esta mañana.

Las autoridades de Bélgica y Francia han decidido tomar cartas en el asunto y crear un “banco malo” para que se haga cargo de los activos tóxicos de esta entidad. Se trata de una medida que, si se hubiese producido dentro del ámbito de la banca de Alemania, hubiese espantado a la siempre conservadora clase política de ese país.

El primer ministro belga, al menos que se halla gobernando en estos momentos, dada la acefalía crónica de ese país, ha comunicado que este “banco malo” tendrá activos por 90 mil millones de euros garantizados por su país, Francia y Luxemburgo. Pocas veces se han visto tantas voluntades unidas para salvar a la banca de un país.

El reparto de obligaciones en torno a Dexia será de de la siguiente manera:

– Bélgica: 54 mil millones de euros (15% del PIB).
– Francia: 32 mil 850 millones de euros.
– Luxemburgo: 3 mil 150 millones de euros.

Dexia, por su parte, deberá pagar a los tres Estados una prima que asciende a los 450 millones de euros por las garantías. De esta cantidad de dinero, unos 270 millones de euros irán a parar a las arcas de Bélgica. Este es sólo un pequeño ejemplo de cómo marcha la banca europea.

Fuente: agencias.

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