Bajan la nota Francia mientras España tiene una buena subasta de deuda

Bajan la nota a Francia

Bajan la nota a Francia.

Ya llevamos un año desde que Mariano Rajoy ganó las elecciones generales y muy pocas cosas han cambiado, al menos en cuanto a la evolución de la crisis económica en España. Atrapado por su propio dogma y limitado por las irracionales directrices de una Ángela Merkel todopoderosa, el presidente del Gobierno se ha dado cuenta a fuerza de golpes que un país no puede estar subyugado a la dictadura de los especuladores, agencias de calificación y, por sobre todo de las políticas de recortes.

Acerca de lo de hoy

Por el momento, Rajoy se resiste a incorporar medidas de estímulo a pesar de que desde el FMI y el BCE se comienzan a escuchar voces que reclaman un poco de oxígeno para la economía de España, dirigidas especialmente hacia la canciller alemana. Sin embargo, hay consenso en que 2013 será el año decisivo.

En este contexto, y con la “tranquilidad” que da el saber que las necesidades de dinero para 2012 está cubiertas, hoy nos hemos despertado con dos noticias que darán que hablar hoy, una más positiva que la otra.

En primer lugar, el Tesoro adjudicó en la subasta de deuda de hoy un total de 4.930 millones a 12 y 18 meses. Con esta cifra, la meta de 4.500 millones ha quedado superada por mucho. Además, los costes de emisión se mantienen estables. En este sentido, y considerando que con las tres subastas programadas se pretende comenzar a financiar 2013, los expertos coinciden en que la prioridad ahora serán los intereses y reforzar la confianza de los mercados y de los inversores. Por supuesto, la prima de riesgo volvió a relajarse.

En segundo lugar, y aquí tocamos un asunto peligroso, Moody’s, otra de las autodenominadas agencias de calificación (o como algunos la nombran: otro gang de mafiosos a sueldo), ha quitado a Francia su máxima calificación (AAA). Además, hace hincapié en que la nueva nota tiene una perspectiva negativa, es decir, puede volver a ser corregida… a la baja.

Los motivos para esta decisión radican en razones específicas:

– Malas perspectivas de crecimiento a largo plazo debido a lo que ellos denominan “pérdida de competitividad de la economía de Francia” y a la rigidez del mercado.

– Incertidumbre en torno a la estabilidad de los indicadores fiscales producto de la caída de la demanda interna y externa.

– Desconfianza en relación con el cumplimiento de la meta de reducción de déficit. Además, se considera muy optimista la previsión de crecimiento hecha por el equipo de Hollande (0.8% en 2013 y 2% en 2014).

– Se consideran insuficientes las medidas tomadas hasta el momento por las autoridades francesas.

– Los niveles de desempleo van al alza mientras que el consumo se estanca debido, entre otras cosas, a la subida de impuestos y a la corrección del mercado inmobiliario.

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